lunes 11 de octubre de 2010

EXPERIENCIA EN SEMINARIO TERAPIA ARTES EXPRESIVAS Y CULTURA ANDINA, Ollantaytambo, Perú

Quiero compartir con ustedes la experiencia vivida en el Seminario de Terapia de Artes Expresivas y Cultura Andina, en Ollantaytambo, Perú. Lo contaré en metáfora, a través de uno de los oficios que conocimos en este encuentro, la cestería.
Las personas allí reunidas veníamos de muy lejos, europeos, latinoamericanos, norteamericanos, nos encontramos allí, todos habitando la misma “casa”, el Hotel El Albergue, un lugar extraordinariamente bello, donde se reunían el arte, el calor del hogar y la buena comida, en un entorno de belleza andina, personas que aman el lugar y lo protegen. Nosotros llegamos allí, como esas ramas que Pancho, -nuestro maestro- encontró en los cerros, desde muy lejos, exploración que le tomó varios días hasta poder juntar los montones de varillas en la variedad de tamaños necesarios, las que tuvo que deshojar, para poder ocuparlas para el oficio del arte al que nos congregaba.

Siento que la primera hebra que vivificó mi espíritu, fue el acto de contemplar la naturaleza. Hoy cierro los ojos y puedo contactarme con esa madre. Aprendí allí, que todo está bien cuando somos parte de algo más grande. Los profesores nos ayudaron a abrir los sentidos, era el cuerpo que abría sus poros para encontrarse con la tierra y lo mucho que tenía para decir. Una cultura andina viva en nosotros.

Cada conjunto de varillas deben disponerse con exactitud para lograr alcanzar la forma de una cesta. Primero, se parte por la base, se cruzan ramas formando una estrella, esto lo hicimos con todo nuestro cuerpo, sosteniéndolas bajo nuestros pies y el cuerpo entero entregado en ese acto. Algo similar pasó desde el primer momento, cuando reunidos nos conectamos con el sentido de estar allí. ¿qué de la cosmovisión andina estaba vivo en nosotros?. Lo aprehendido o contemplado afuera, se volvía movimiento adentro e imagen. Nosotros Siendo en el Arte de Ser.

Escuchamos a José Altamirano, antropólogo, un hombre que más allá de la ciencia, había aprendido con las personas, de esa oralidad tejida en la vida, le habían enseñado que somos uno con la naturaleza, Hijos del Sol, aprendices de la Tierra, somos invitados a evolucionar, y para eso la visión andina: ¿cómo emergemos y hacemos el camino de la serpiente, salimos de las profundidades, de lo que nos tiene apegados atrapados? ¿cómo alcanzamos el dominio apenas perceptible o visible del puma, en sus movimientos cautos y sutiles sobre la tierra? ¿cómo logramos trascender la vida como el cóndor en su vuelo alto? No había conocimientos de la cultura andina que no fueran evocados en el interno. Las experiencias se fueron hilando de a poco, tejiéndose la cultura en nosotros.

El Arte del Oficio, la simpleza del trabajo cerámico, de la acción de hacer canastas, lo que en ello está implicado. El maestro nos decía- siga un orden; -escuche!!. Parece que sabemos, pero no. Hay que deshacer el tejido que llevamos en el cuerpo. Tal vez vamos muy rápido. Hacemos en forma tan mecánica. Tal vez, no damos autoridad al otro para que nos enseñe. No nos encontramos con los maestros de la vida; Tal vez no tomamos conciencia de la importancia del acto de tejer la vida, o de lo mucho implicado en cada acto presente. Fue muy profundo lo que viví en la experiencia de hacer de la vida arte.
Después de largas horas de entrega, intentando hacer el entramado correcto, el maestro nos decía, te equivocaste!! Debes volver a hacerlo de nuevo. Volví a empezar varias veces. Pensaba mientras lo hacía, lo necesario que era hacerlo en mi vida. Cuántas hebras “rotas”, vínculos “maltrechos”, tramas hechas a ciegas. El artesano que nos enseñaba, tal vez no se percató nunca de cómo cada una de sus palabras sembraban dentro de mí: claridad, discernimiento y conciencia.

¡Cómo habló de su padre, vivo en él y en su herencia, él compartía con nosotros su legado! De él aprendió a hacer cestas y a cuidar a su familia. ¿qué aprendimos nosotros de nuestros padres y de los padres de nuestros padres y de nuestra cultura madre..? Se abrió dentro de mí un interés vivo por aprender de mis cercanos, de los vivos y de los muertos que viven. Esa fue la segunda hebra de lo que se tejió en este encuentro, valorar la herencia, aprender en vida.

El tercer encuentro vivo fue en el contacto con una comunidad de tejedoras,. Dos mundos que se encuentran en torno al telar. El color del rojo en contraste con la montaña y sus colores terrosos, sus vestimentas coloridas que exudaban vida; Nosotros llegando desde afuera, como extranjeros. Los niños allí siendo nuestro puente para que crucemos. Pudimos jugar, reír, aprender a tejer un poco, compartir la comida. Y surgieron por arte de magia, los recursos universales: el juego, el amor, el lenguaje sin palabras, el valor de la mirada, el respeto, … como dimensión de vida. Otra hebra que se tejía, es más simple aprender, si lo hacemos desde la aceptación y la alegría.

La experiencia del seminario culminaba en una acción de arte personal, donde fuimos enhebrando las historias, haciéndolas propias, poniéndolas en común. Allí pudimos honrar a la piedra, el hilo y la trama que se nos enseñaron. Pudimos dar albergue a los recuerdos, al silencio de las horas, al espacio habitado, a cada persona en forma muy especial y respetuosa; a la cultura que heredamos y los frutos cosechados en este viaje sin fronteras, encuentro para vivificar la vida y la cultura que vive dentro nuestro.

Pilar Izquierdo W.

viernes 21 de mayo de 2010

Encuentro con la Belleza

Recuerdo como ayer ese primer encuentro con Los Esclavos de Miguel Angel.

Era algo así como una revelación,  como si el mismo artista hubiese abierto la puerta de su taller para abrirme su alma.

Allí estaban, cada uno de los esclavos iluminados de una manera que acentuaba la fuerza de su dramatismo. Cada uno mostrándome sus facetas, mis facetas.

Estas piedras esculpidas parecían ser espejos donde poder mirarme.

La dificultad para apare-ser, el ocultamiento; el choque de las propias miradas, una que odia, otra que ama; una que mata, otra que vivifica. Sentía como desde adentro alguien gritaba quiero salir!! mientras algo fuera lo impedía.

En este encuentro podía sentir el pulso de la vida dentro de mí pujando; el dolor de la incompletud. Tantas partes separadas. Tantas partes añoradas. Tantas partes desconocidas. Fragmentos de mí que no conozco, que apenas alcanzo a imaginar.

Fuerza, Belleza, Poder, Magestuosidad, Integridad, Verdad.

Potencial de Vida. Pulso Vital

¿qué necesitamos para despertar?

¿quién podría desocultar al Ser?

Los esclavos nos desenmascaran.

Los esclavos son el espejo y también la obertura de la mirada.

¿Dónde habita la Gran Belleza?

¿en la obra, en el escultor, en la piedra, en su tiempo o

en nosotros, que podemos “ver” con nuestros ojos?

¿o tal vez en el encuentro de las miradas?

¿quién es el creador-artista?

¿el que esculpe, el que pinta, el que ralla o quién tiene los ojos para ver?

¿qué está en el fondo de tus ojos? (Nuñez, G.)

INCITACIONES PARA DESPETAR

Algunas citas inspiradoras. Abro este espacio ´para invitarte a escribir sobre lo que te evocan estas citas y al tema del Encuentro con La Belleza. ¿dónde está la belleza? ¿qué nos abre esa pregunta? ¿qué se despierta en nosotros?

“La rosa no tiene por qué,

florece porque florece;

sin preocuparse de ella misma,

sin desear ser vista”

Angelo Silesio. S. 17.

“La belleza es un advenir, y la dimensión del alma le resulta vital. Por ello la rige el principio de la vida. La verdadera belleza es la que sigue el sentido de la Vía, entendiéndose que la Vía no es sino la marcha irresistible hacia la vía abierta, un principio de vida que mantiene abierta todas sus promesas”.

Chang. F.

“A los ojos de un chino, la belleza de una cosa reside en su yi (ideograma que define lo que viene de la profundidad del ser), esa esencia invisible que lo conmueve, su sabor, su perfume y la resonancia que estos generan”

Chang. F.

“Bienaventurado el que vuela sobre la vida, y comprende sin esfuerzo

el lenguaje de las flores y de las cosas mudas” .

Beaudelaire

lunes 10 de mayo de 2010

Primeros pasos: Diplomado Creatividad y Desarrollo Humano



Quiero compartir contigo la primera experiencia de realización de un proyecto anhelado hace mucho, un programa de desarrollo personal que integrara los mundos: arte, belleza, coaching, expresión creativa en una enjundia nueva y poderosa.
El 27 de abril lanzamos el primer encuentro del Diplomado en Creatividad y Desarrollo Humano de la Fundación Mustakis en alianza con la Universidad del Desarrollo.
Los esperábamos en un espacio de "acción de arte" (G.Nuñez), que esperamos poder realizar cada cierto tiempo, de manera de ir abriendo ventanas para la creación colectiva en el cotidiano, despertar sus voces, los gestos propios y a los "artistas".
Primer Momento: atravesaron el umbral de la puerta de entrada;  un cartel indicaba "Deja aquí lo que traes (antes de entrar)". Los invitamos a expresarse,  y como quién cuelga su ropa, escribieron lo que necesitaban dejar allí suspendido en algún lugar del hall: "el apuro", "los miedos", "las tensiones", "las expectativas", "las tristezas"...Y ese acto de corte con la calle, marcó el punto de inicio. En el suelo, un río de imágenes los esperaba e invitaba a escoger las que sentían más propias. En el taller pudieron conversar entre imágenes sobre sus búsquedas y lo que los traía hasta acá. Se entabló una conversación animada, las voces llenaron la sala, los roles quedaron decorando las avenidas, mientras Alicia, Consuelo, Eduardo,...vertían su sepa: ¿quién soy yo más allá del rol?. Tanto tiempo que pasamos portando a nuestros "personajes". Este espacio nos permitía sacarnos un rato los trajes y poder abrirnos a la aventura de re-crearse.
El rito de inicio del curso lo simbolizamos en un acto de creación colectiva que nombramos, Gesto Nuevo. Y como en los salones de baile de otros tiempos, donde los sirvientes desplegaban una alfombra larga para que  transitara la realeza, desenrrollamos una tela larga y blanca sobre el suelo, se escuchaba la voz fuerte de Yungchen Lhamo  (The spirit of Fés), y los alumnos, con los lápices de colores en sus manos, marcaron con sus propios gestos, la primera impronta de su trazo, imagen primera del gesto propio con que dan inicio a este camino de aprendizaje hacia el encuentro con su potencial creativo.

viernes 7 de mayo de 2010

Discurso Ken Robinson: Colegios y creatividad

En este video, Ken Robinson, habla entre risas, de una realidad muy cruda que atraviesa la educación en todo el mundo: ¿cómo vamos aniquilando las capacidades creativas de los niños y los jóvenes? Tantos son los estereotipos con los que vamos sepultando los talentos de quienes se salen del paradigma conocido. A los niños que son artistas o necesitan expresarse a través del movimiento, a quéllos con pensamiento divergente o con inteligencia relacional, entre otros, los anestesiamos a punta de descalificaciones, supuestos remedios para calmar "la inquietud" o el pensamiento divergente. Hay algo que va pasando a ser una rutina, matamos las preguntas, nuestra capacidad de asombrarnos, al artista que hay en cada uno de nosotros de tal forma que enterramos la imaginación, el pensamiento intuitivo y creador. El racionalismo moderno valora el pensamiento lineal, la lógica, las materias de matemática o lenguaje como ejes de los currículum de estudio. Me pregunto si nos servirán estos conocimientos para enfrentar los desafíos del futuro? ¿en qué lugar dejamos a las artes o a las humanidades? ¿dónde la capacidad de construir conocimiento a través de nuestra propia comprensión? Sus palabras sirven para poner atención y abrir los ojos sobre la necesidad de aprender a encausar la capacidad creativa de nuestras escuelas, de tal modo de despertar la gracia sepultada en los rincones de las aulas y de la cultura. Daniel Goleman investiga en su maravilloso libro El Espíritu Creativo, la manera en que muchos educadores, empresarios y personas de todos los rincones del planeta logran ser creativos. Y hay algo común a todos ellos, están vivos y despiertos a aquello que aman y les apsiona. Ojalá seamos muchos los que nos sumemos en la construcción de una nueva mirada que alumbre la educación.

viernes 16 de abril de 2010

Creatividad y Desarrollo Humano, Una Iniciativa Apasionante

Las experiencias de garabatear gestos propios se convirtió en un vicio. Los talleres de Psicoplástica con Verónica Barraza, se transformaron en una vivencia significativa donde el arte de ser en la expresión sencilla, nos despertaba por dentro  y movilizaba nuestra energía creadora.

DA VINCI XXI, el diplomado en Creatividad y Desarrollo Humano, de la Fundación Mustakis y la Universidad del Desarrollo, surgió a partir de nuestra movilizadora experiencia en la disciplina de la psicoplástica,- en que como coaches,- Fabiola Solís y yo, vimos que podía sustentarse una malla que  integrara otros espacios de desarrollo que abarcaran además de la expresión plástica, la conciencia corporal, el arte de conversar del coaching, el arte de colaborar en equipo, las técnicas expresivas dramáticas, narrativas o de movimiento, entre otras, de manera de potenciar capacidades de comunicación e inteligencia creadora.

Así fue como fuimos  formando un equipo de profesores(as), que por primera vez en Chile se integran en una malla que aporta dominios diversos:  en Creatividad, Pilar Egaña; Mente Creativa, Fabiola Solís; Pensamiento Simbólico, Mitos y Arquetipos, Verónica Barraza; Expresión Corporal, Camila Osorio y Francisca Silva;  Expresión Narrativa, Alejandra Hurtado; Expresión Plástica, Cecilia Beas; en Teatro, Alvaro Pacul; Trabajo en Equipo, Luis Carrasco; Lenguaje Socrático y Educación Integral, Fabiola Solís y yo.

Esta iniciativa pionera enlaza distintas disciplinas y  busca el desarrollo personal y creativo, en un marco de diversidad de profesiones e intereses, de manera de generar un nutrido diálogo entre los alumnos, capaz de abrir nuevas posibilidades personales y profesionales que se traduzcan en la creación de proyectos concretos.

Esta propuesta valora la vivencia como metodología base del despertar creativo, integrando dimensiones más postergadas en la educación formal, como son la: corporal, emocional, social y trascendente. Asimismo, se potencia el desarrollo de las capacidades de jugar, imaginar, intuición, pensamiento simbólico, analógico y divergente.
El diplomado se inicia el 27 de abril y se realizará todos los martes, de 17.30 a 21.30 horas en las oficinas de la Fundación en Presidente Riesco 5335, of. 303. 
Para más antecedentes pincha en la imagen.

El Arte de Facilitar

Facilitar un taller es algo así como parir. Al principio estás, como el pintor, frente al contacto duro de la tela en blanco; las corazas y las máscaras, el desfile de personalidades. Todo indica que no te aproximes, que las alarmas están encendidas.

Y ahí estás, palpando la vida que se nota en los gestos, una sonrisa espontánea, algunas complicidades que se abren, y miradas de algunos, que en ciertos instantes se conmueven.

En ese momento parte la composición: primero, matamos la tela con pigmentos que cubren con una capa orgánica de contenido. Ese sedimento, sirve de base para que la interacción abra surcos, las primeras palabras son algo así como las primeras manchas allí lanzadas, mientras se escurren a su antojo con el agua, el diluyente.

Así es el arte del taller, un campo inexplorado de personas que se encuentran, pero aún no se tocan, sólo esbozan posibilidades. Allí está el arte de ser maestro ¿cuándo abrir el surco?, ¿por dónde dejar escurrir el agua?, ¿hasta dónde dejar? , ¿hasta dónde dirigir?.

El ojo, como el universo, abierto: mira, escucha, siente, se distancia, se acerca;

Allí están esas personas: esperando que algo las despierte o las haga resonar al son de sus propias notas, gamas infinitas de textura orgánica, listas allí para ser descubiertas, para ser tocadas misteriosamente.

Una buena clase, es algo así como un acto de encuentro entre notas que no se conocen, pero que en el acto de encontrarse se amalgaman: textura infinita de cualidades manifiestas; acto de alquimia, palabras, imágenes y movimientos, van despejando la Vía Abierta, al concierto de caminos que se entrecruzan.

Manifiesto del arte de ser. Pintura, gesto, escultura de la mirada, taller de creación y transformación. Educación, arte, psicología: ¿qué es esto sino posibilidad?
Allí está el arte de facilitar un taller. Acto de encuentro, ¿acto de desencuentro?, ¿dónde están los artistas que tejen la trama?, ¿dónde los maestros que conocen la sabia?

Sensibilidad exquisita, pulsión de vida, cuerpo presente, algo que decir. Algo grande en los pequeños gestos, los pequeños toques, está todo allí. Cada alma lo trae, sólo que faltaba el espacio: la Vía Abierta, un taller.

En estos días con una empresa, las notas que se tocaron y la composición resultante, me hicieron pensar que esto de capacitar es importante. No basta con un conocimiento, esto es apenas un tarro de pintura, lo que sirve es contar con “artistas”, verdaderos maestros en el arte de despertar.

Y es en el encuentro donde se da el cruce, es el contexto orgánico donde se teje. Es al interior de cada uno donde ocurre la fertilización de lo posible, siento que es el espíritu que atraviesa los contenidos “haciendo alma” a su paso.